Los ecosistemas terrestres están seriamente amenazados por los efectos del cambio global y en particular los de clima mediterráneo, debido a que las sinergias entre los distintos factores de cambio son más elevadas, con especial influencia de los cambios de usos del suelo y del clima.
El objetivo de este grupo de trabajo del LINCG es predecir la respuesta de los ecosistemas terrestres a los distintos vectores del cambio global, para aplicar, en lo posible, medidas que mitiguen y gestionen los recursos naturales con vistas a su conservación, manteniendo los servicios que prestan a la sociedad.
Investigadores
Juan J. Armesto
Xavier Bellés
Francisco Bozinovic
Jose Luis González-Andújar
Claudio Latorre
Mauricio Lima
Ana Moreno
María D. Piulachs
Francisco I. Pugnaire
Blas Valero
Fernando Valladares
Líneas de investigación
1. Paleoecología
Se pretende ahondar en el pasado reciente de ecosistemas clave y comprender su funcionamiento, para poder estimar su vulnerabilidad y su capacidad de respuesta ante el cambio global. Entre los diversos grupos científicos implicados, se pretende abordar el pasado reciente, estudiando las fluctuaciones climáticas y las perturbaciones, como la frecuencia de incendios, analizando la evolución de las comunidades vegetales mediante diagramas polínicos, el estudio de la frecuencia de especies ruderales, las tasas de erosión del suelo, o los registros de paleoprecipitación en ecosistemas forestales.
2. Estructura y función de la vegetación
Los procesos ecosistémicos actuales se abordarán mediante el estudio de la estructura y composición de las comunidades vegetales y su respuesta a perturbaciones importantes, como la deforestación o el fuego. Se pretende integrar estos estudios, con estimaciones del efecto del cambio climático en interacción con otros factores del cambio global, como la fragmentación del hábitat sobre el crecimiento y la reproducción de especies leñosas, claves del bosque templado lluvioso de Chile.
3. Escenarios de cambio climático
Las respuestas de la vegetación a los efectos de una precipitación decreciente, con cambios estacionales y a un aumento de la temperatura, se analizarán mediante manipulaciones experimentales en campo y en condiciones controladas. Se estimarán los efectos de estos cambios sobre la vegetación y sobre el balance de CO2 en el suelo, relacionándolo con la dinámica de comunidades microbianas y de micorrizas. Los experimentos se llevarán a cabo en los matorrales semiáridos del Parque Nacional Fray Jorge (Región de Coquimbo, Chile) y de la provincia de Almería (Andalucía, España) y en los bosques templados lluviosos de la Estación Biológica Senda Darwin (Región de Los Lagos, Chile).